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Está en la mesita de luz del baño

Me ha pasado de contestar muchas veces: -Buscalo, está en la mesita de luz del baño.
-¿En el dormitorio?
-No, en la del baño.
Porque es común tener una mesita de luz en el baño, no?...

¿No tanto?...Cuando me mudé los dueños de la casa me dejaron una biblioteca-estantería de melamina, no es fea, a tono con el mobiliario del baño pero juro que parecía que se me venía encima! Creo que no llegué a tenerla ni 15 días, era muy grande para el baño, incómodo y visualmente inmensa.

Así que sin presupuesto y sin pensar muy bien que iba a ir en su lugar y aprovechando que las cosas seguían rotando por la casa la sacamos (ella terminó en el lavadero).

En su momento compré esta mesita de luz para completar el juego de dormitorio, que fui armando de a poco, aún sigue faltando una mesa u objeto que cumpla esa función. Solo cumplía con un requisito para la habitación: la altura con respecto al resto del mobiliario, el mármol me daba sensación de frío, no me convencía ni ahí!
Papá hizo el trabajo más arduo mientras yo estaba en post operatorio, tuvo indicaciones claras! jaja. Luego la terminé ya en esta casita. Le dejé los tiradores originales porque me encantan, solo hizo falta devolverles un poco de su brillo original y reafirmarla un poco, pero en general su estado era bueno.

El resultado me gustó pero no para el dormitorio y no por eso me iba a deshacer de ella, hay que ser abierto y no encasillar...así que fue como mueble auxiliar al baño y les digo que es súper útil y práctica.

En ella guardo lo que es cosmética y papel higiénico, además de algunas cremas en el cajoncito.

 



Ya saben, todo puede tener una vuelta de tuercas y terminar en el lugar más inesperado  pero no por eso va a hacer menos útil o deco.

Gracias por leerme.
Cariños.
Vero.

Lo que hicimos para Papá Noel

Ésta vez el cambio de cara se lo dimos a un mesa de luz especial, heredada de su papá. Su dueña no iba a hacer mucho más por ella...pero supe ver el  potencial que había en ella.
Su dueña actual es una persona a la cual en poco tiempo aprendí a querer un montón...y como soy de las que piensan en que los regalos tienen que ser pensando para cada persona. La falta de dinero hace agudizar el cerebro cuando uno quiere sorprender a alguien, ya que mucho más amor en el hacerlo!
Así fue que se me ocurrió pedirle a su dueña: que me prestara su "mesita recibidora" para hacerle un buen lavado de cara...

No era un mueble de buena madera pero se la bancó bastante bien...
Masilla, muuuucha lija, nutrir la madera y cambiarle el color, otro Look.


Veronica Godoy. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.